“INFLUENCIAS DEL PUNK Y EL HARDCORE EN LA CIUDAD DE MADRID (1977-2011)” [David Álvarez García]

25 de noviembre de 2020
19H-21H: (hora local española), sesión en línea (on-line) transmitida a través de Facebook Live: https://www.facebook.com/1005328019661781/live/

Fotografia David Álvarez

 David Álvarez García,  (Madrid, 1979) es realizador, profesor de Lenguaje Audiovisual y responsable del Medialab de IE University. Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid, tiene a su vez el título de Comunicación Multimedia de la Universidad Francisco de Vitoria, y un Master en Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digital por la Universidad Rey Juan Carlos. Actualmente está a punto de defender su tesis sobre punk y movimientos sociales en la Facultad de Ciencias de la Información (Periodismo) de la Universidad Complutense de Madrid. Sus áreas de investigación académica son la narrativa audiovisual, el cine y los estudios culturales, con especial atención a las subculturas, los movimientos sociales y el análisis político de la cultura popular. En el área profesional lleva desde 2003 haciendo documentales. Su primer proyecto, Panorama de actualidad, fue una serie sobre conflictos olvidados para el Grupo Vocento. Ha trabajado para TVE, Canal 9, PRISA y Unidad Editorial como realizador, editor y guionista para varios programas de televisión y contenido online. Después de varios videoclips y cortometrajes, en 2009 realizó su primer largo documental Dios salve al rock de estadio, con el que se llevó el premio al Mejor Documental Musical Internacional en el New York International Independent Film and Video Festival. Desde 2014 forma parte de la cooperativa Eleventh Floor como miembro fundador, que co-produjo con RTVE su documental Lo que hicimos fue secreto, que se llevó el premio al Mejor Documental Nacional en el Festival In-Edit 2016.
Resumen:
El punk, como propuesta vital alternativa y empoderante, influyó estética e ideológicamente en las identidades sociopolíticas de muchos jóvenes madrileños vinculados a los movimientos sociales de los años 80 y 90 del pasado siglo. La adaptación del fenómeno anglosajón a la idiosincrasia local pasó de una etapa más lúdica (la Movida) a una segunda fase en la que fue una de las escasas voces dentro de la cultura popular que fueron críticas con el proceso de Transición democrática. El hedonismo y el nihilismo radical de aquellos punks fueron reacciones espontánea a la falta de certezas, la anomia social, el desencanto y la resignación ante la crisis del estado del bienestar y la democracia liberal española que se estaba articulando después de la dictadura, restauración borbónica mediante. No obstante, y pese a su carácter nihilista y antisocial, hubo punks que conectaron con el activismo de aquellos años (okupación, sindicalismo, radios libres, campaña contra la OTAN, movimiento estudiantil, insumisión…), y de hecho, muchas bandas de punk y hardcore funcionaron como correa de transmisión entre movimientos sociales y políticos tanto en el ámbito nacional como internacional. Esta comunicación propone rastrear las huellas que ha dejado el punk en el activismo madrileño, hasta llegar al gran ciclo de protestas que se desarrolló en 2011.